CIRUGÍA

 
Plicatura gástrica

En este procedimiento el estómago es doblado en pliegues y suturado en sí mismo, convirtiéndolo en una pequeña fracción del tamaño original. Esto significa que su capacidad para contener alimentos se reduce y el paciente empieza a consumir menos calorías. Como resultado final el paciente consigue tener una exitosa pérdida de pesoA diferencia de los procedimientos como el bypass gástrico o la manga gástrica, no es necesario hacer cortes o grapar el estómago cuando se realiza una plicatura gástrica. Tampoco es necesario hacer ajustes como lo es el caso de la banda gástrica. Por estas razones, la plicatura gástrica podría ser la alternativa que muchos pacientes estaban buscando para bajar de peso de manera exitosa y segura. 

El procedimiento es realizado por medio de laparoscopia generalmente, también se puede realizar con cirugía abierta. 

La cirugía se realiza bajo anestesia general, lo que quiere decir que el paciente estará totalmente dormido durante la cirugía. Durante la cirugía el anestesiólogo se asegurará de que el procedimiento se realice de la manera más segura posible. 

 

Las ventajas de la plicatura gástrica

No hay cortes, ni grapas en el estómago, ni tampoco se eliminan partes del estómago.

Los riesgos son mínimos durante la cirugía y al largo plazo.

Recuperación rápida.

Totalmente reversible.

Reduce el hambre y restringe la ingesta de alimentos.

Es de menor costo.

La plicatura gástrica no es para todos. A las personas que padecen de obesidad severa o mórbida, más de 70 kilos de sobre peso, no se les recomienda que se sometan a una plicatura gástrica. Es decir, la plicatura gástrica fue diseñada específicamente para pacientes que tengan un índice de masa corporal de 30 a 40. 

La plicatura gástrica es un procedimiento que se realiza de manera ambulatoria, es decir, el paciente es dado de alta el mismo día de la cirugía y puede regresar a sus actividades cotidianas aproximadamente una semana después de la cirugía. Durante los primeros días, el paciente podría experimentar nausea debido a que se está adaptando a la nueva capacidad del estómago. El periodo de recuperación requiere de una dieta líquida durante las dos o tres primeras semanas y así progresivamente hasta poder ingerir alimentos sólidos. 

Después de la cirugía, el paciente debe hacer una transición gradual para que pueda llegar a comer normalmente. Se les recomienda a los pacientes que empiecen con una dieta líquida y que paulatinamente intenten a comer alimentos sólidos. Como parte del proceso educativo pre operatorio, tanto el nutriólogo como el psicólogo te proporcionarán información precisa y te aconsejarán acerca de los recursos que te pueden ayudar durante el proceso. Además, como parte del proceso, el nutriólogo repasará una lista de alimentos que te podrían causar problemas, al igual que los alimentos que debes evitar como parte de una dieta saludable. 

Bypass gástrico

El BYPASS GASTRICO es una técnica quirúrgica mixta ( restrictiva y malabsortiva ), la restricción gástrica se logra por medio de una sección del estómago a lo largo de la curvatura menor del mismo, creando un nuevo estómago de 20 a 50 ml e capacidad, lo que permite que el paciente se sienta satisfecho con menos cantidad de comida y, al mismo tiempo, se beneficia de la malabsorción intestinal asociando una derivación de los alimentos para que éstos no pasen por las primeras porciones del intestino delgado y se produzca una menor absorción de nutrientes y calorías. 

De esta forma, los mecanismos de adelgazamiento son más eficaces y se perpetúan en el tiempo, manteniendo a los pacientes en la situación más próxima posible a su peso normal. Entre sus principales ventajas, produce una pérdida de peso inicial rápida, es posible realizarla como un procedimiento mínimamente invasivo (laparoscopia) y presenta un promedio de pérdida de peso total algo mayor que otras técnicas. Puede causar algunas complicaciones médicas debido a deficiencias nutricionales si no se tiene un seguimiento adecuado y presenta un mayor índice de complicaciones quirúrgicas y mortalidad que con otras técnicas.

Este procedimiento puede ser realizado por vía abierta o laparoscópica, sin embargo la vía laparoscópica ofrece todos los beneficios de la cirugía mínimamente invasiva, es decir, menos dolor y más rápida recuperación. 

La cirugía se debe acompañar por un régimen estricto durante las primeras semanas que comenzará con una dieta líquida para luego ir incorporando mayor cantidad de alimentos.

El paciente sólo requerirá dos o tres días de internación y podrá retomar sus actividades normales de 7 a 10 días después. Aunque la recuperación física es muy rápida, es fundamental que durante el post-operatorio se tenga un seguimiento médico estricto y se siga el régimen al pie de la letra para no sufrir consecuencias adversas.

Como toda cirugía de la obesidad de carácter restrictivo, requiere un reaprendizaje de los hábitos alimenticios para poder controlar el peso a largo plazo. Si el paciente no aprende a comer de forma adecuada puede comenzar a subir de peso. 

Para este tipo de procedimientos se combina la experiencia de un cirujano bariátra, cirujano endoscopista, anestesiólogo, nutrióloga clínica y psicóloga.

Cirugía metabólica

La cirugía Metabólica se refiere al tratamiento quirúrgico de la Diabetes Mellitus tipo 2, representando una nueva opción de tratamiento para esta enfermedad hasta hoy día considerada sólo de tratamiento médico.

La Cirugía Metabólica consiste en excluir el duodeno y el segmento proximal del yeyuno (primeras pociones del intestino delgado) del tránsito de los alimentos, produciendo así, cambios en hormonas y receptores ubicados en esta área, las cuales tienen intervienen en el metabolismo de la glucosa. A diferencia de la cirugía bariátrica, la cirugía metabólica se puede realizar en pacientes con un IMC menor de 35 kg/m2, ya que el objetivo principal de la misma es el tratamiento de la diabetes y no de la obesidad. 

La cirugía metabólica es una intervención muy eficaz, capaz de curar o mejorar la diabetes mellitus 2, disminuyendo las necesidades de medicamentos antidiabéticos orales e insulina.

Detiene la evolución de la diabetes. Esto es muy importante, ya que la diabetes mellitus 2 va empeorando lentamente y de forma silente (sin que el paciente lo note inicialmente), a lo largo de toda la vida.

A los pocos días de la intervención, disminuyen los niveles de glucosa en sangre y la resistencia a la insulina. Con ello disminuye de forma inmediata la necesidad de fármacos antidiabéticos (pastillas y/o insulina).

También mejora o cura a medio plazo, otros posibles trastornos metabólicos que con frecuencia la acompañan a la diabetes (hipertensión, colesterol y triglicéridos altos, ácido úrico alto).

La cirugía metabólica está indicada en:

Pacientes entre 25 y 65 años de edad

Indice de masa corpora de 25 a 35

Diabetes Mellitus tipo II (del adulto) con menos de 10 años de evolución.

Necesidad creciente de antidiabéticos orales y/o insulina.

Mal control de la Diabetes a pesar de un tratamiento médico y hábitos correctos (niveles altos de glucosa y hemoglobina glicosilada)

Evolución de la diabetes poco favorable (aparición de complicaciones)

Manga gástrica, gastrectomía vertical

La MANGA GASTRICA  es una técnica restrictiva que consiste en reducir la capacidad del estómago mediante la extirpación, en forma vertical, de la porción izquierda del estómago (alrededor de 80% a 85%). De ésta manera, reducimos la capacidad del estómago de forma permanente en un 80% a 85% (restricción de volumen) y, además, en la porción extirpada se incluye el fondo gástrico, es aquí donde se produce una hormona que estimula el apetito, llamada ghrelina. El paciente queda, por tanto, con un estómago más pequeño, en forma de tubo o de “manga”, lo que permite que se sienta satisfecho con menos cantidad de comida pero, además, con una reducción notoria del apetito.

Esta cirugía bariátrica está indicada en pacientes con IMC igual o mayor que 40 o con IMC de 35 con enfermedades asociadas como diabetes mellitus, hipertensión arterial, síndrome metabólico, apnea del sueño, ya que con la disminución de peso, estas condiciones pueden mejorar en gran medida.

Con la cirugía de MANGA GASTRICA, la mayoría de los pacientes pueden experimentar una pérdida del exceso de peso entre 50 a 70% en un período de 6 a 12 meses. Presenta un menor índice de complicaciones quirúrgicas que el bypass gástrico, teniendo una pérdida inicial de peso similar.

Este procedimiento mantiene la continuidad del estómago con el resto del intestino, sin necesidad de derivaciones o anastomosis intestinales y evita el síndrome de vaciamiento rápido (dumping), porque preserva la integridad del esfínter del píloro. Presenta un menor índice de complicaciones médicas debido a deficiencias nutricionales y requiere un control médico menos estricto que el bypass gástrico.

El paciente es menos dependiente de suplementos vitamínicos y así el alimento se absorbe en una forma más natural. La cirugía se realiza por vía laparoscópica preferentemente, aunque en algunos casos se puede realizar por vía convencional (cirugía abierta). La cirugía se debe acompañar por un régimen estricto durante las primeras semanas que comenzará con una dieta líquida para luego ir incorporando mayor cantidad de alimentos.

El paciente sólo requerirá dos o tres días de internación y podrá retomar sus actividades normales de 5 a 7 días después. Aunque la recuperación física es muy rápida, es fundamental que durante el post-operatorio se tenga un seguimiento médico estricto y se siga el régimen al pie de la letra para no sufrir consecuencias adversas.

Como toda cirugía de la obesidad de carácter restrictivo, requiere un reaprendizaje de los hábitos alimenticios para poder controlar el peso a largo plazo. Si el paciente no aprende a comer de forma adecuada puede comenzar a subir de peso. El estómago no puede recuperar su capacidad original, por lo que el exceso de alimentos producirá severos síntomas gastrointestinales.

Para este tipo de procedimientos se combina la experiencia de un cirujano bariátra, cirujano endoscopista, anestesiólogo, nutrióloga clínica y psicóloga.

Hernia umbilical

Hernia umbilical

Una hernia umbilical es un abultamiento a través de los músculos del abdomen en el área del ombligo. La hernia podría contener tejido del abdomen, parte de un órgano (como el intestino) o grasa.

¿Qué aumenta el riesgo de una hernia umbilical? Las hernias umbilicales se deben usualmente a un hueco o a un área de debilidad en los músculos de la pared abdominal. Esto puede ocurrir a cualquier edad. Las hernias umbilicales son más frecuentes en las mujeres que en los hombres. Usted podría ser más propenso a desarrollar una hernia umbilical si otros miembros de su familia la tienen. Usted podría también tener un riesgo mayor si tiene cualquiera de lo siguiente:

  • Sobrepeso 
  • Realiza esfuerzos intensos constantemente
  • Ascitis, que es presencia de líquido en el abdomen
  • Un tumor grande en el abdomen
  • Un embarazo actual o en el pasado
  • Trabajo de parto muy prolongado en el alumbramiento de su bebé

¿Cuáles son los signos y síntomas de una hernia umbilical?

  • El signo más común es el abultamiento en el área del ombligo. Usted podría ver el bulto o sentirlo al presionar suavemente sobre el ombligo.
  • El abultamiento podría agrandarse cuando usted se inclina, se levanta, tose o se esfuerza al tener una evacuación intestinal. El abultamiento podría hacerse más pequeño y doler menos cuando usted se acuesta.
  • Usted podría tener dolor o ardor en el abdomen. El dolor podría empeorar al toser, estornudar, levantar algún objeto o estar de pie por largo tiempo.
  • La piel que está sobre el abultamiento podría estar inflamada y rojiza, gris o azulada.

Diagnóstico

Es usual que su cirujano encuentre la hernia durante un examen físico. Su cirujano podría revisar y determinar si la hernia puede ser reducida (empujarla suavemente para regresarla al abdomen). Es posible que usted necesite exámenes, como radiografías o un ultrasonido en el abdomen. Estos exámenes ayudarán a los médicos a decidir la forma de tratar la hernia.

Tratamiento

Cirugía: La mayoría de los adultos que tienen hernias umbilicales necesitarán cirugía para repararlas. Siempre que sienta un nuevo dolor o sienta que éste empeora en el área de la hernia, informe a su médico. Es posible que usted necesite una cirugía de emergencia si una porción del intestino queda atrapado en la hernia.

¿Cuáles son los riesgos de tener una hernia umbilical? Si usted no recibe tratamiento para la hernia, los siguientes problemas graves podrían ocurrir:

  • Hernia incarcerada: Es aquella que el cirujano no puede empujar para regresarla al abdomen. El tejido queda aprisionado o atrapado provocando problemas graves. Las hernias umbilicales están en alto riesgo de incarceración. Si esto sucede, los intestinos podrían obstruirse. Usted podría presentar un dolor abdominal muy intenso. También puede presentar náuseas o vómito. 
  • Hernia estrangulada: Una porción del intestino o grasa podría quedar atrapado en la hernia y ser estrangulado. Esto significa que el suministro de sangre hacia el área del intestino o grasa disminuye o se detiene. Si esto sucede, usted podría sentir un dolor abdominal muy intenso. Otros signos incluyen náuseas, vómito o fiebre. Usted podría presentar estreñimiento o sangre en las evacuaciones intestinales. Si sus intestinos se obstruyen, es posible que usted no pueda expulsar los gases ni realizar una evacuación intestinal. Si la hernia estrangulada no se trata inmediatamente, la parte atrapada podría morir. Esto se conoce como gangrena y puede poner en peligro su vida.

¿Cuándo debería comunicarme con mi cirujano? Comuníquese con su cirujano si:

  • Usted tiene náusea o vómito.
  • No puede empujar suavemente la hernia de regreso al abdomen. 
  • Está estreñido o tiene sangre en las evacuaciones intestinales. 
  • La hernia se está agrandando. 
  • Tiene preguntas o inquietudes acerca de su condición o cuidado.

¿Cuándo debería buscar atención inmediata? Busque atención inmediata si:

  • Tiene fiebre.
  • La hernia está atrapada afuera del abdomen y tiene dolor, inflamación o se siente dura. 
  • Usted cesa completamente de tener evacuaciones intestinales y deja de pasar gas. 
  • El dolor intestinal es intenso o empeora.

 

Lipoma

LIPOMAS

El lipoma es un crecimiento benigno de células de tejido adiposo (tejido graso) que puede aparecer en casi cualquier órgano del cuerpo, aunque se encuentra más comúnmente en la capa subcutánea justo bajo la piel. Un lipoma generalmente crece en forma lenta y es una masa indolora suave y móvil bajo la piel. En ocasiones un lipoma puede crecer en cercanía a un nervio y ejercer presión sobre éste nervio, ocasionando debilidad y dolor. El grado de molestia, irritación o dolor a causa del crecimiento de un lipoma depende de en qué parte del cuerpo y qué órgano o tejido circundante ha afectado el lipoma.

Causas:

Los lipomas no tienen una causa conocida.

Factores de riesgo:

Estos factores aumentan las probabilidades de desarrollar lipomas: 

-Antecedentes familiares: aparentemente, existe una tendencia en la familia al crecimiento de lipomas.

.Lipomatosis: una afección hereditaria que provoca muchos lipomas en todo el cuerpo.

-Adiposis dolorosa: una enfermedad poco frecuente que produce muchos lipomas dolorosos.

-Obesidad

Diagnóstico:  

En general, el diagnóstico se basa en la exploración física, se toma en cuenta la blandura, la suavidad y la facilidad de movimiento de la masa o tumoración debajo de la piel. Si el médico no está seguro, se realizará una biopsia o se hará un procedimiento de diagnóstico por imágenes.

Tratamiento: 

Consulte con el médico acerca del mejor plan de tratamiento para usted. Quizás desee dejar el bulto como está. Aunque si crece rápidamente, sería conveniente realizar una biopsia para tomar y analizar una porción de la tumoración o  puede ser preferible una extirpación de toda la lesión.

En la mayoría de los casos, este procedimiento se puede realizar en el consultorio del médico o como cirugía ambulatoria. Es una cirugía menor, salvo que el lipoma esté muy adentro del cuerpo.

Prevención: 

No existen métodos para prevenir los lipomas.

 

Absceso de la piel y tejido subcutáneo

Es una acumulación de pus por debajo o sobre la piel.

Causas

Los abscesos cutáneos son comunes y afectan a personas de todas las edades. Se presentan cuando una infección provoca la acumulación de pus en la piel.

Los abscesos cutáneos se pueden presentar después de:

Una infección bacteriana (a menudo estafilococo)

Una herida o lesión menor.

Forúnculos.

Foliculitis (infección en un folículo piloso)

Un absceso cutáneo puede aparecer en cualquier lugar del cuerpo.

Síntomas

Los síntomas pueden incluir:

Fiebre o escalofrío, en algunos casos.

Inflamación local alrededor del punto afectado

Endurecimiento del tejido de la piel.

Lesión cutánea que puede ser una úlcera abierta o cerrada, o un nódulo abultado.

Enrojecimiento, sensibilidad y calor en la zona.

Salida de líquido.

Pruebas y exámenes

El cirujano puede diagnosticar el problema observando el área afectada. El líquido que supura de la lesión se puede enviar al laboratorio para un cultivo. Esto puede ayudar a identificar la causa de la infección.

Tratamiento

El tratamiento que realizará su cirujano consiste en abrir y drenar el absceso

Se puede aplicar calor húmedo (por ejemplo, compresas calientes) para ayudar a que el absceso se vacíe y sane más rápido. NO comprima ni apriete el absceso.

Se pueden necesitar antibióticos por vía oral para controlar la infección.

La mayoría de los abscesos cutáneos se pueden curar con el tratamiento apropiado. Las infecciones causadas por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM) responden a antibióticos específicos.

Posibles complicaciones

Las complicaciones que pueden suceder por un absceso incluyen:

Diseminación de la infección en la misma zona.

Diseminación de la infección a la sangre y por todo el cuerpo.

Muerte tisular (gangrena).

 

Absceso anorectal

Un absceso anorrectal es una acumulación de pus en la zona del ano y el recto.

Causas

Las causas comunes del absceso anorrectal incluyen:

Glándulas obstruidas en la zona anal

Infección de una fisura anal

Infección transmitida sexualmente

Los abscesos rectales profundos pueden ser causados por trastornos intestinales, tales como la enfermedad de Crohn o la diverticulitis.



Los siguientes factores aumentan el riesgo de un absceso anorrectal:

Sexo anal

Fármacos quimioterapéuticos para tratar el cáncer

Diabetes

Enfermedad intestinal inflamatoria (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa)

Uso de medicamentos corticosteroides

Sistema inmunitario debilitado (por ejemplo,VIH/SIDA)

Esta afección se puede presentar en bebés y niños pequeños que aún utilizan pañales y que tienen antecedentes de fisuras anales.

Síntomas

Los síntomas comunes son inflamación alrededor del ano y un dolor pulsátil y constante. El dolor durante las deposiciones (evacuaciones) puede ser intenso.

Otros síntomas pueden incluir:

Estreñimiento

Secreción de pus por el recto

Fatiga, fiebre, sudoración nocturna y escalofríos

Enrojecimiento, tejido endurecido y doloroso en la zona del ano

En los bebés, el absceso aparece a menudo como una protuberancia inflamada, roja y sensible al borde del ano. El bebé puede estar intranquilo e irritable por la molestia. Normalmente no hay otros síntomas.

Pruebas y exámenes

Su cirujano realizará una historia clínica completa incluyendo un interrogatorio y una exploración física adecuada que debe incluir un tacto rectal puede confirmar la presencia de un absceso anorrectal. Se puede practicar una rectosigmoidoscopia o colonoscopía para descartar otras enfermedades.

En raras ocasiones es necesaria una tomografía computarizada, una resonancia magnética o un ultrasonido para localizar la acumulación de pus.

Tratamiento

El problema rara vez desaparece por sí mismo. Los antibióticos solos generalmente no pueden tratar un absceso.

El tratamiento implica cirugía para abrir y drenar el absceso.

La cirugía se hace utilizando anestesia local para adormecer la zona, junto con sedación consciente. También puede utilizarse anestesia raquídea.

La cirugía casi siempre es un procedimiento ambulatorio, lo que significa que usted puede regresar a su casa el mismo día. El cirujano abrirá el absceso y quitará el pus.

Si la acumulación de pus es profunda, es posible que necesite permanecer en el hospital hasta que el absceso se haya vaciado por completo.

Después de la cirugía, necesitará baños de asiento tibios (sentarse en una tina con agua tibia). Esto ayuda a aliviar el dolor, reducir la inflamación y hace que el absceso sea más fácil de drenar.

Los abscesos drenados generalmente se dejan abiertos y no son necesarias suturas.

Su cirujano puede recetar analgésicos y antibióticos.

Usted puede necesitar ablandadores de heces. Practique una buena higiene. Consuma una alimentación blanda o líquida hasta que el absceso haya sanado.

Es posible que haya complicaciones cuando el tratamiento se demora.

Posibles complicaciones

Fístula anal (una comunicación anormal entre el recto y la piel u otra estructura)

Infección que se extiende a la sangre (sepsis)

Dolor continuo

Reaparición de los problemas (recurrencia)

Cicatrices

Cirugía para obesidad etc.

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Quistes

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Intestino delgado

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Apendicitis

¿Qué es el apéndice?

El apéndice produce una proteína destructora de bacterias que se llama inmunoglobulina, que ayuda a luchar contra la infección del organismo. Sin embargo, su función no es esencial. Las personas que se han sometido a una apendicectomía no tienen incrementado el riesgo de padecer una infección. Otros órganos del cuerpo asumen dicha función cuando se extirpa el apéndice.

¿Qué es una apendicectomía laparoscópica?

La apendicitis es uno de los problemas quirúrgicos más comunes. A una de cada dos mil personas se le practica una apendicectomía en algún momento de la vida. El tratamiento requiere que se haga una operación para extirpar el apéndice infectado. Lo tradicional es que el apéndice se quite a través de una incisión en la pared abdominal inferior derecha.

En la mayoría de las apendicectomías laparoscópicas los cirujanos operan a través de tres pequeñas incisiones (cada una mide aprox. Entre 6 y 12,5 mm) mientras se observa una imagen ampliada de los órganos internos del paciente en una pantalla de televisión. En algunos casos, una de las pequeñas aberturas puede alargarse hasta medir 5 a 7,5 cm a fin de completar el procedimiento.

Ventajas de la apendicectomía laparoscópica:

Los resultados pueden variar según el procedimiento que se use y la condición general del paciente. Las ventajas comunes son:

Menor dolor posoperatorio

Puede acortar la estadía hospitalaria

Puede resultar en un retorno más rápido de la función intestinal

Retorno más rápido a la actividad normal

Mejores resultados cosméticos

¿Es usted un candidato para la apendicectomía laparoscópica?

Si bien la apendicectomía laparoscópica presenta muchos beneficios, es posible que no convenga para algunos pacientes. Una apendicitis no perforada que se diagnostica en forma temprana por lo general se puede extirpar por vía laparoscópica. La apendicectomía laparoscópica es más difícil de realizar si hay una infección severa o si el apéndice se ha perforado. Es posible que en dichos pacientes sea necesario efectuar un procedimiento a cielo abierto en el que se use una incisión mayor a fin de quitar de modo seguro el apéndice infectado.

¿Cómo se realiza la apendicectomía laparoscópica?

Las palabras apendicectomía “laparoscópica” y “a cielo abierto” describen las técnicas que usa un cirujano para acceder al campo quirúrgico interno.

En su mayoría, las apendicectomías laparoscópicas se inician de la misma manera. Mediante el uso de una cánula (un instrumento estrecho y tubular), el cirujano accede al abdomen. Un laparoscopio (un pequeño telescopio conectado a una videocámara) se inserta a través de una cánula, lo cual ofrece al cirujano una vista ampliada de los órganos internos del paciente en una pantalla de televisión. Se insertan varias cánulas adicionales a fin de permitir que el cirujano trabaje por dentro y extirpe el apéndice. La totalidad del procedimiento se puede completar a través de las cánulas o al alargar una de las pequeñas incisiones para las cánulas. Es posible que se coloque un drenaje durante el procedimiento. El mismo se quitará antes de que usted se vaya del hospital.

¿Qué sucede si la operación no se puede realizar o si no se puede completar por vía laparoscópica?

En una pequeña cantidad de pacientes el método laparoscópico no resulta factible por causa de la imposibilidad de visualizar o manipular los órganos de modo eficaz. Cuando el cirujano siente que lo más seguro es convertir el procedimiento laparoscópico en uno a cielo abierto, no se trata de una complicación, sino de una decisión quirúrgica sensata. Entre los factores que pueden aumentar la posibilidad de que el procedimiento se convierta en uno “a cielo abierto” pueden incluirse:

Infección severa y/o un absceso

Un apéndice perforado

Obesidad

Historia de cirugía abdominal anterior que produjo tejido cicatrizal denso

Imposibilidad de visualizar los órganos

Problemas de sangrado durante la operación

La decisión de realizar el procedimiento a cielo abierto se determina a criterio de su cirujano ya sea antes o durante la operación misma. La decisión de convertir a un procedimiento abierto se fundamenta exclusivamente en la seguridad del paciente.

¿Qué es de esperarse después de la cirugía?

Después de la operación es importante que siga las instrucciones de su médico. Si bien algunas personas se sienten mejor al cabo de unos pocos días, recuerde que su organismo necesita de tiempo para sanarse.

Se le anima a que se levante de la cama el mismo un día después de la cirugía y que camine. Esto ayudará a disminuir sus dolores musculares y también el riesgo de formación de coágulos en las piernas.

Es probable que pueda retomar la mayoría de sus actividades normales al cabo de una o dos semanas. Entre dichas actividades se incluyen: darse duchas, conducir su automóvil, subir escaleras, trabajar y tener relaciones sexuales.

¿Cuáles complicaciones pueden ocurrir?

Tal como ocurre en cualquier operación, existen riesgos entre los que se incluye el riesgo de complicaciones. Sin embargo, el riesgo de que ocurra alguna de dichas complicaciones no es mayor que si la operación se realizara mediante la técnica a cielo abierto.

Sangrado

Infección

Extirpación de un apéndice normal

Una pérdida en el borde del colon donde se extirpó el apéndice

Lesión de órganos adyacentes tales como el intestino delgado, el uréter o la vejiga.

Un coágulo de sangre a los pulmones

Es importante que reconozca los indicios tempranos de complicaciones posibles. Comuníquese con su cirujano si nota dolor abdominal severo, fiebre, escalofríos o sangrado rectal.

¿Cuándo debe llamar a su médico?

Augúrese de llamar a su médico o cirujano si se le presenta alguno de los síntomas siguientes:

Temperatura corporal por encima de 38ºc que no cede

Sangrado

Hinchazón abdominal que va en aumento

Dolor que no se alivia al tomar sus medicaciones

Náusea o vómitos persistentes

Escalofríos

Tos persistente o falta de aliento

Drenaje purulento (pus) de cualquier incisión

Enrojecimiento alrededor de cualquiera de sus incisiones que empeora o se agranda

Imposibilidad de comer o de beber líquidos

Colon

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Hernia Incisional (postquirúrgica)


Hernia incisional

También llamada eventración, hernia postincisional, hernia ventral o hernia postoperatoria.

Es la protrusión subcutánea (bajo la piel) del contenido intraabdominal a través de una zona debilitada de la pared abdominal o lumbar como consecuencia de una intervención quirúrgica, un defecto secundario a un traumatismo cerrado o una malformación congénita.

El contenido de la hernia puede ser una víscera o epiplón que se aloja en el tejido subcutáneo dentro de un saco de tejido fibroso y restos del peritoneo.

La misma se presenta en el postoperatorio de los pacientes sometidos a cirugía abdominal en un porcentaje que va del 3% al 13%.

La diástasis de los rectos en una entidad con la que frecuentemente se le confunde, generada por la separación de los músculos rectos anteriores del abdomen sin que existas un anillo herniario.

¿Cómo puedo saber si tengo una hernia incisional?

Una hernia es generalmente reconocida como un bulto debajo de la piel. Generalmente no causa dolor, pero puede sentir dolor al levantar objetos pesados, al toser, durante la micción o al evacuar o estar de pie por tiempo prolongado. El malestar puede ser agudo o un dolor sordo que empeora hacia el final del día.

Un dolor continuo, intenso, enrojecimiento de la piel en el sitio del abultamiento, la presencia de náuseas o vómitos. Incapacidad para expulsar gases por más de 24 hrs o la falta de evacuaciones son señales de que la hernia puede haber quedado atrapado o estrangulada. Estos síntomas son motivo de preocupación y debe buscar atención médica inmediata.

Causas

Usted podría desarrollar una hernia ventral cuando se debilitan los músculos del abdomen. Lo siguiente puede debilitar los músculos del abdomen:

Cirugías anteriores: Usted podría desarrollar una hernia en el lugar donde a usted se le realizó la cirugía anterior. Si la herida quirúrgica se infecta, o se forma un seroma o hematoma, es más probable que el área se debilite. Usted también podría desarrollar una hernia cerca de un estoma. Un estoma es una apertura en el abdomen por donde se exterioriza el intestino para drenar las heces.

Esfuerzo muscular: El levantar objetos pesados y el embarazo pueden provocar esfuerzo muscular en el abdomen y debilitamiento de la pared abdominal.

Factores que aumentan el riesgo de desarrollar una hernia ventral

Edad: Los músculos del abdomen se vuelven más delgados y débiles con la edad.

Condiciones médicas: Los músculos del abdomen se podrían debilitar si usted tiene diabetes, enfermedades pulmonares crónicas, inmundeficiencia adquirida o cáncer.

Peso: Tener sobrepeso u obesidad podría provocar que los músculos se esfuercen demasiado y debilitarlos. Sus músculos abdominales también se podrían debilitar si usted pierde mucho peso rápidamente. También se podrían debilitar si usted no tiene una adecuada nutrición.

Medicamento: Los medicamentos como los esteroides, podrían aumentar el riesgo de desarrollar una hernia ventral.

Signos y síntomas

Abultamiento blando en el abdomen (lo más frecuente)

Dolor en el sitio del abultamiento

Náusea

Dolor en el abdomen o en la espalda

Dificultad para pararse derecho

Estreñimiento

Orinar muy poco o nada

 

Diagnóstico

El diagnóstico de una hernia ventral se realiza generalmente con la exploración física que pone de manifiesto un abultamiento en la pared abdominal que corresponde al saco herniario y un defecto (agujero) en la pared abdominal.

 Es posible que usted necesite cualquiera de los siguientes estudios complementarios:

Ultrasonido abdominal: Se hace este examen para que los médicos puedan ver los tejidos y órganos en su abdomen. Principalmente cuando la exploración física nno revela el defecto herniario.

Tomografía computarizada: Una máquina especial de rayos x utiliza una computadora para tomar imágenes de su abdomen. Una tomografía podría ayudar a su médico a ver si usted tiene una hernia, el tamaño de la misma y su contenido.

Tratamiento

El tratamiento de una hernia ventral debe ser quirúrgico (cirugía), salvo algunas excepciones.

Cirugía laparoscópica: Durante la cirugía laparoscópica, se hacen pequeñas incisiones en el abdomen. El cirujano inserta un endoscopio y otras herramientas a través de estas incisiones para reparar la hernia.

Cirugía abierta: Durante una cirugía abierta, el cirujano hará una incisión en el abdomen para reparar la hernia.

Por cualquiera de la dos vías anteriores se puede colocar una malla protésica para provocar una reacción que permita la generación de un tejido fibroso que devuélvala integridad a la pared del abdomen. Este es la técnica de elección en la actualidad

 

Hernia inguinal

Hernia inguinal

¿Qué es?

Una hernia inguinal es la salida o protrusión del contenido de la cavidad abdominal (generalmente las asas del intestino, grasa, tejidos) a través de un defecto en la pared muscular de la zona inguinal. Es el tipo de hernia más frecuente (aproximadamente el 75% de todas las hernias del abdomen).

Se habla de hernia inguinal indirecta cuando el contenido abdominal se desplaza hacia el escroto (más frecuente en niños o jóvenes) o de hernia inguinal directa cuando protruye en la ingle (en edades más avanzadas).

¿Cómo se produce?

Hay dos tipos de hernia inguinal cuyas causas son ligeramente diferentes, aunque el motivo principal es el mismo que en cualquier hernia abdominal: la aparición de una zona más débil en la pared abdominal por donde las vísceras aprovechan para protruir.

Hernia inguinal indirecta: es la hernia más frecuente, especialmente en niños pequeños, ya que puede estar presente en el nacimiento. Todos los hombres tienen un pequeño orificio inguinal interno que permite el paso de los vasos sanguíneos del testículo y del conducto seminal, por donde pasan los espermatozoides hacia la uretra. En algunos casos el orificio es demasiado grande y puede formase una hernia. Las vísceras pueden pasar en mayor o menor medida hacia el escroto, por lo que el bulto de la hernia puede aparecer en la ingle o directamente en el escroto.

Hernia inguinal directa: en este caso el orificio de la hernia se forma de manera artificial en la pared abdominal. Normalmente sucede en la ingle, ya que los músculos abdominales dan paso a los músculos de la pierna, y queda una zona más debilitada que se puede rasgar fácilmente.

Existen también factores adquiridos predisponentes. Entre estos últimos se han descrito: obesidad, embarazo, sobreesfuerzos físicos que impliquen sobrecarga de la musculatura abdominal (levantamiento de pesos, estreñimiento y tos crónicos), edad avanzada.

Síntomas

El paciente nota un abultamiento en la zona inguinal, que se hace especialmente evidente con los esfuerzos, y que disminuye o desaparece con el reposo o al tumbarse. Puede aparecer dolor local y si la hernia es muy grande provocar molestias e incomodidad. Las molestias que producen las hernias siempre son mayores al final del día y se alivian por la noche cuando el paciente se acuesta y se reduce la hernia.

Cuando el contenido de la hernia se puede reintroducir fácilmente en el abdomen se habla de hernia reductible. Si esto no es posible se habla de hernia no reductible. En estos casos se corre el riesgo de que la hernia se estrangule, es decir , que la hernia queda atrapada en la pared muscular, produciéndose un compromiso de la vascularización y por consiguiente una lesión del contenido abdominal. Ello provoca un cuadro de dolor muy importante y es una urgencia médica. El bulto inguinal aparece duro y tenso al tacto, y no se puede reintroducir en el abdomen. Generalmente aparecen también náuseas y vómitos, y puede haber distensión del abdomen.

Si no se recibe atención médica urgente en pocas horas el intestino se puede perforar por falta de riego sanguíneo, y causar una infección abdominal generalizada (peritonitis).

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la exploración directa que realiza el cirujano, esta exploración puede determinar el tamaño de la hernia y si ésta es o no reductible.

Tratamiento

El tratamiento definitivo de la hernia es la cirugía. En general se indica tratamiento quirúrgico para la mayoría de los pacientes excepto en aquellos casos de gran riesgo quirúrgico o en personas de edad avanzada que no tienen ningún síntoma. (Su cirujano lo determinará)

La cirugía consiste en la reintroducción del contenido herniario dentro de la cavidad abdominal y la reparación o reforzamiento de la musculatura de la pared. Este procedimiento se conoce como hernioplastía. La cirugía se puede realizar abierta, es decir, realizando una incisión en la ingle o por vía laparoscópica. En la cirugía por laparoscopia se realizan una serie de pequeños cortes en el abdomen inferior a través de los cuales se introduce una pequeña cámara (laparoscopio) y los instrumentos quirúrgicos y se repara la hernia.

Existen diferentes técnicas para la reparación de la hernia, en algunos casos es necesario poner una malla artificial o tejidos del cuerpo (como músculos) para restaurar el defecto de la zona de la pared abdominal. La reparación con malla es el tratamiento de elección en estos días. Existe un pequeño riesgo de infección o rechazo de la malla.

La cirugía suele ser ambulatoria o no requerir hospitalización más de 24 horas. Tras ésta puede aparecer sensación de tirantez, dolor y hematomas inguinales, que generalmente se resuelven en las semanas siguientes. La reincorporación a las actividades habituales se produce entre la 1ra y 4 semanas, si bien es recomendable evitar los grandes esfuerzos durante 4 a 8 semanas (variable para cada paciente). En un pequeño porcentaje de casos la hernia puede volver a reaparecer, sobre todo en pacientes de edad avanzada.

Prevención

Evitar los factores descritos como obesidad y esfuerzos excesivos para la musculatura abdominal pueden ayudar a prevenir el desarrollo de la hernia.

 

Hernia de pared abdominal

Hernias de la pared abdominal

Las hernias son defectos de la pared abdominal por los que se “sale” una parte del contenido intestinal  que adoptan forma abultada. Generalmente,  aparecen a través de áreas de debilidad de la misma, bien por defectos anatómicos (umbilical, inguinal, crural...) o bien por defectos generados por cirugías previas (en este caso se denominan eventraciones o hernias incisionales).

Síntomas

Las hernias pueden producir molestias o bien un dolor localizado en la misma hernia o bulto. También puede darse el caso de que la hernia se “estrangule”, es decir, que el contenido de la hernia quede atrapado y se necrose e infecte, esto produce mucho dolor y es necesario realizar una intervención quirúrgica de urgencia para evitar complicaciones mayores.

Tratamiento

El tratamiento de las hernias es siempre quirúrgico y consiste en "reparar" el defecto, reduciendo la hernia y reforzando la pared abdominal bien con material de sutura o bien con una malla de material sintético siendo esta última la opción más utilizada en nuestros días por su menor índice de recidivas(reaparición de la hernia).

La operación se puede realizar por vía laparoscópica o con cirugía tradicional, según el caso.

Generalmente se realiza de manera ambulatoria(sin hospitalización) o con internamiento que muy rara vez sobrepasa 24 hrs y la recuperación del paciente suele ser rápida y muy satisfactoria.

Cirugía antirreflujo (Hernia Hiatal)

Cirugía para tratar el reflujo gastroesofágico

 Si usted sufre de “acidez” es posible que su cirujano le haya recomendado cirugía laparoscópica antirreflujo para tratar dicha afección, que técnicamente recibe el nombre de reflujo gastroesofágico.

 

¿Qué es la enfermedad de reflujo gastroesofágico?

 Aunque con frecuencia se usa la palabra “acidez” o “agruras” para describir una variedad de problemas digestivos, en términos médicos, en realidad se trata de un síntoma de la enfermedad de reflujo gastroesofágico. En dicha afección, los ácidos gástricos refluyen o “retroceden” desde el estómago hacia el esófago. La acidez se describe como una fuerte sensación de ardor en el área entre sus costillas o justo debajo del cuello. La sensación puede irradiarse por el pecho y hasta la garganta y el cuello. Muchos adultos en los estados unidos padecen esta sensación incómoda y ardiente al menos una vez al mes. Otros síntomas también pueden incluir vómitos, dificultad para tragar y tos crónica o ruidos sibilantes.

 

¿Qué es lo que ocasiona el reflujo gastroesofágico?

 Al comer, los alimentos pasan de la boca al estómago a través de un tubo que se llama esófago. En el extremo inferior del esófago hay un pequeño anillo muscular que se denomina esfínter esofágico inferior (EEI). El EEI funciona como válvula de una vía, al permitir que pasen los alimentos hacia el estómago. Normalmente el EEI se cierra de inmediato después de tragar a fin de impedir que retrocedan los jugos gástricos —que tienen un alto contenido de ácido— al esófago. El reflujo gastroesofágico ocurre cuando el EEI no funciona como corresponde y permite que el ácido retroceda y queme la porción inferior del esófago. Esto irrita e inflama al esófago, y ocasiona la sensación de acidez, y con el tiempo puede incluso dañar el esófago.

 

¿Qué factores contribuyen al reflujo gastroesofágico?

 Algunas personas nacen con un esfínter (EEI) que es naturalmente débil. Sin embargo, para otros los alimentos grasosos y picantes, ciertos tipos de medicaciones, ropa ajustada, tabaquismo, alcoholismo, ejercicio vigoroso o cambios en la posición corporal (agacharse o acostarse) pueden hacer que el EEI se relaje y se produzca el reflujo. Puede existir una hernia hiatal (un término común para el reflujo gastroesofágico) en muchos pacientes que sufren de reflujo gastroesofágico, si bien es posible que no produzca síntomas de acidez.

 

¿Cómo se trata el reflujo gastroesofágico?

 Por lo general el reflujo gastroesofágico se trata en tres pasos progresivos:

 

Cambios en el estilo de vida

En muchos casos, un cambio de dieta y el tomar antiácidos de venta libre pueden reducir la frecuencia y la severidad de sus síntomas. La pérdida de peso, reducción o eliminación del hábito de fumar y del consumo de alcohol y la modificación de los hábitos de comida y de sueño también pueden ser de ayuda.

 

Terapia farmacológica

 Si persisten los síntomas después de estos cambios en el estilo de vida, es posible que haga falta una terapia farmacológica. Los antiácidos neutralizan los ácidos gástricos y las medicaciones de venta libre reducen la cantidad de ácido gástrico que se produce. Ambos pueden resultar eficaces en aliviar los síntomas. Las medicaciones recetadas pueden resultar más eficaces en cuanto a curar la irritación del esófago y aliviar los síntomas. Es necesario que converse sobre esta terapia con su cirujano.

 

Cirugía

 Los pacientes que no responden bien a los cambios en el estilo de vida o a las medicaciones o que continuamente requieren de medicaciones para controlar sus síntomas, deberán aprender a sobrellevar su condición o bien podrán someterse a un procedimiento quirúrgico. La cirugía es muy eficaz para el tratamiento del reflujo gastroesofágico.

 Existen procedimientos que actualmente están en una etapa de prueba, que se conocen como procedimientos endoscópicos intraluminales, que son alternativas a la cirugía laparoscópica y a la cirugía a cielo abierto. Será necesario que hable con su cirujano y su médico a fin de decidir si usted es un candidato para alguno de estos procedimientos.

 

¿Cuáles son las ventajas del método laparoscópico?

 Las ventajas del abordaje laparoscópico son que por lo general proporciona:

 Reducción del dolor posoperatorio

Una estadía hospitalaria más breve

Un retorno más rápido al trabajo

Mejor resultado cosmético

 

¿Es usted un candidato para el método laparoscópico?

 Si bien la cirugía laparoscópica antirreflujo presenta muchos beneficios, es posible que no sea la más indicada para algunos pacientes. Obtenga una evaluación médica a fondo realizada por un cirujano experto en cirugía laparoscópica antirreflujo en consulta con su médico de cabecera o su gastroenterólogo a fin de averiguar si dicha técnica es la más apropiada para usted.

 

¿Qué puede esperar antes de su cirugía laparoscópica antirreflujo?

 Después de que su cirujano repase con usted los riesgos potenciales y los beneficios de la operación, será necesario que proporcione una autorización escrita a fin de que se le practique la cirugía.

La preparación prequirúrgica incluye análisis de sangre, evaluación médica, radiografía de tórax y un electrocardiograma dependiendo de su edad y su condición médica.

Es posible que su cirujano le pida que evacue por completo su colon y limpie sus intestinos antes de la cirugía. Quizá se le pida que durante un día o varios antes de la cirugía sólo observe una dieta líquida.

Se le recomienda que se dé una ducha la noche anterior o la mañana de la cirugía.

Después de la medianoche de la noche antes de la operación no debe comer ni beber nada, salvo las medicaciones que su cirujano le haya dicho que se le permite tomar con un sorbo de agua la mañana de la cirugía.

Fármacos tales como aspirina, anticoagulantes, antiinflamatorios (medicamentos para la artritis) y vitaminas se deben suspenderse en forma provisoria durante varios días y hasta diez días antes de la cirugía.

Deje de fumar y haga los arreglos necesarios para cualquier ayuda que pueda necesitar en su casa.

 

¿Qué es de esperarse el día de la cirugía?

 Por lo general llega al hospital la mañana de la operación.

Un miembro calificado del personal médico le colocará una pequeña aguja/un pequeño catéter en su vena a fin de administrarle medicaciones durante la cirugía.

A menudo hace falta darle medicaciones prequirúrgicas.

Se le administrará anestesia general, y quedará dormido durante la operación que puede durar varias horas.

A continuación de la operación se lo enviará a la sala de recuperación hasta que se despierte del todo.

La mayoría de los pacientes se quedan en el hospital la noche de la cirugía, en toros es seguro enviarlos a casa.

 

¿Cómo se realiza la cirugía laparoscópica antirreflujo?

La cirugía laparoscópica antirreflujo (a la que comúnmente se la denomina funduplicatura laparoscópica de Nissen) consiste en reforzar la “válvula” entre el esófago y el estómago al envolver el extremo inferior del esófago con la porción superior del estómago. En un procedimiento laparoscópico, los cirujanos usan incisiones pequeñas (5 a 12 mm) a fin de acceder al abdomen a través de cánulas (instrumentos angostos tubulares). El laparoscopio, que se conecta a una pequeña cámara de video, se inserta a través de la pequeña incisión, y le brinda al cirujano una vista magnificada de los órganos internos del paciente en una pantalla de televisión.

La totalidad de la operación se realiza “adentro” después de que el abdomen se expande al insuflarle gas.

 

¿Qué ocurre si la operación no puede realizarse o completarse por vía laparoscópica?

En una pequeña cantidad de pacientes no se puede realizar el método laparoscópico por causa de la imposibilidad de visualizar los órganos o de manejarlos de modo eficaz. Entre los factores que pueden aumentar la posibilidad de convertir al procedimiento “abierto” es posible que se incluyan obesidad, una historia de cirugía abdominal anterior que produjo un tejido cicatrizal denso o problemas de sangrado durante la operación. La decisión de realizar el procedimiento a cielo abierto se determina a criterio de su cirujano ya sea antes o durante la operación misma. Cuando el cirujano siente que lo más seguro es convertir el procedimiento laparoscópico a uno abierto, no se trata de una complicación, sino más bien de una decisión quirúrgica sensata. La decisión de convertir a un procedimiento abierto se fundamenta estrictamente en la seguridad del paciente.

 

¿Qué es de esperarse después de la cirugía?

A los pacientes se les anima que participen de actividades livianas en casa después de la cirugía.

El dolor posoperatorio suele ser leve aunque es posible que algunos pacientes necesiten que se les recete alguna medicación para calmar el dolor.

Por lo general no hace falta tomar medicación antirreflujo después de la operación.

Algunos cirujanos modifican la dieta de sus pacientes después de la cirugía y empiezan con una dieta líquida seguida de un progreso gradual hasta llegar a los alimentos sólidos. Debiera preguntarle a su cirujano acerca de restricciones en la dieta inmediatamente después de la operación.

Es probable que pueda volver a sus actividades normales en poco tiempo. Entre dichas actividades se incluyen: darse duchas, conducir el automóvil, subir escaleras, levantar objetos, trabajar y tener relaciones sexuales.

Llame y pida un turno médico de control antes de cumplirse las dos semanas siguientes a su operación.

 

¿Existen efectos secundarios a esta operación?

Los estudios han mostrado que la vasta mayoría de los pacientes que se someten al procedimiento quedan libres de síntomas o bien tienen una importante mejoría en sus síntomas de reflujo gastroesofágico.

Los efectos secundarios a largo plazo de este procedimiento por lo general son poco comunes.

Algunos pacientes experimentan dificultad pasajera para tragar inmediatamente después de la operación. Esto suele resolverse entre uno y tres meses después de la cirugía.

En ocasiones, es posible que los pacientes requieran de un procedimiento para expandir el esófago (dilatación endoscópica) o en raras ocasiones una nueva operación.

Es posible que la habilidad de eructar o de vomitar se vea limitada a continuación de este procedimiento. Algunos pacientes informan que tienen distensión estomacal.

Si bien ocurre raramente, algunos pacientes informan que no tienen ninguna mejoría de sus síntomas.

 

¿Cuáles complicaciones pueden ocurrir?

Aunque la operación se considera segura, pueden ocurrir complicaciones tal como sucede con cualquier operación.

 

Dichas complicaciones pueden incluir, mas no se limitan a:

Una reacción adversa a la anestesia general

Sangrado

Lesión del esófago, bazo, estómago u órganos internos

Infección de la herida, del abdomen o de la sangre

También pueden ocurrir otras complicaciones menos comunes.

Es posible que su cirujano desee conversar con usted sobre estos temas. También lo ayudará a decidir si los riesgos de la cirugía laparoscópica antirreflujo son menores que el tratamiento no quirúrgico.

 

Cuándo debe llamar a su médico

Asegúrese de llamar a su médico o cirujano si se le presenta alguno de los síntomas siguientes:

Fiebre por encima de 38ºc que no cede

Sangrado

Hinchazón abdominal que va en aumento

Dolor que no se alivia al tomar sus medicaciones

Náusea o vómitos persistentes

Escalofríos

Tos persistente o falta de aliento

Drenaje purulento (pus) de cualquier incisión

Enrojecimiento alrededor de cualquiera de sus incisiones que se empeora o se agranda

Imposibilidad de comer o de beber líquidos.

Vías biliares



¿Qué es la vía biliar?

La vía biliar es un conjunto de ductos intra y extrahepáticos por los que discurre la bilis producida en el hígado hasta desembocar en la segunda porción del duodeno (primera porción de intestino delgado).

¿Qué es la obstrucción de las vías biliares?

Es un bloqueo en los conductos que transportan la bilis desde el hígado hasta la vesícula biliar y el intestino delgado.

La bilis es un líquido secretado por el hígado que contiene colesterol, sales biliares, lecitina, bilirrubina, bicarbonato, sodio, calcio, cloro, agua. Las sales biliares ayudan a que el cuerpo descomponga (digiera) las grasas. La bilis sale del hígado a través de las vías biliares y se almacena en la vesícula. Después de una comida, es secretada en el intestino delgado. Cuando las vías biliares resultan obstruidas, la bilis se acumula en el hígado y se desarrolla ictericia (color amarillo de la piel) debido al aumento de los niveles de bilirrubina en la sangre.

 

¿Cuáles son las causas posibles de obstrucción de las vías biliares?

Quistes del conducto colédoco

Inflamación de los ganglios en el hilio hepático

Cálculos biliares (piedras)

Inflamación de las vías biliares

Estrechamiento de las vías biliares a raíz de cicatrización

Lesión por cirugía de la vesícula

Tumores de las vías biliares o del páncreas

Tumores que se han diseminado al sistema biliar (que se originan en un sitio distinto)

Gusanos (tremátodos) en las vías biliares y en el hígado

Infecciones de la vía biliar

 

Entre los factores de riesgo se pueden mencionar:

 

Antecedentes de cálculos biliares, pancreatitis crónica o cáncer pancreático

Lesión al área abdominal

Cirugía biliar reciente

Cáncer biliar reciente (como el cáncer de las vías biliares)

La obstrucción también puede ser causada por infecciones, lo cual es más frecuente en personas con sistemas inmunitarios debilitados.

 

¿Qué síntomas provoca?

Dolor abdominal en el lado superior derecho que se puede correr a la espalda u hombros

Orina turbia o de color muy obscuro, pudiendo llegar a un color negro

Fiebre

Comezón

Ictericia (color amarillo de la piel, se observa primeramente en los ojos)

Náuseas y vómitos

Heces de color pálido, llegando a ser inclusive de color blanco

Fiebre

Malestar general

En ocasiones pérdida de peso

Se pueden encontrar las siguientes alteraciones en exámenes de laboratorio:

Aumento del nivel de bilirrubina

Aumento del nivel de fosfatasa alcalina

Aumento de las enzimas hepáticas

Examen de amilasa en sangre

Gammagrafía de la vesícula biliar con radionúclidos

Examen de lipasa en la sangre

Tiempo de protrombina (tp)

Bilirrubina en orina

 

Los siguientes exámenes se pueden utilizar para investigar una posible obstrucción de las vías biliares:

Ecografía abdominal

Tomografía computarizada del abdomen

Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (cpre)

Colangiografía transhepática percutánea

Colangiopancreatografía por resonancia magnética

 

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es aliviar la obstrucción.

El procedimiento más utilizado actualmente es la Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (cpre), en la cual se pueden eliminar los cálculos usando un endoscopio, en casos en los que no es posible eliminar los cálculos se puede aliviar el problema colocando una prótesis que sirve de puente para el paso normal de la bilis al intestino delgado. También se pueden tratar las estrecheces de los conductos mediante dilatación, se puede tomar biopsias y realizar otros procedimientos terapéuticos que sustituyan la necesidad de una intervención quirúrgica.

En algunos casos, se requiere cirugía para hacer una derivación y aliviarr la obstrucción. La vesícula biliar por lo general se extirpa quirúrgicamente en caso de que la obstrucción biliar se deba a cálculos biliares. El médico puede prescribir antibióticos en caso de sospechar la presencia de una infección.

 

Expectativas (pronóstico)

Si la obstrucción no se corrige, puede conducir a una infección potencialmente mortal y a una acumulación peligrosa de bilirrubina.

 

Si la obstrucción dura mucho tiempo, se puede presentar enfermedad hepática crónica. La mayoría de las obstrucciones pueden tratarse con endoscopia o con cirugía. Las obstrucciones causadas por cáncer a menudo tienen un pronóstico desalentador.

Vesícula biliar

 

¿Qué es la vesícula biliar?

La vesícula biliar es un órgano en forma de pera que descansa debajo del lado derecho del hígado.

Su función principal es la colección y concentración de un líquido digestivo (bilis) producido por el hígado. La bilis es liberada por la vesícula después de comer, ayudando a la digestión de las grasas. La bilis viaja a través de unos tubos delgados (vía biliar) hacia el intestino delgado.

En la mayoría de los pacientes la extracción de la vesícula biliar no se asociada a ningún daño de la digestión.



¿Cuáles son las causas de las enfermedades de la vesícula biliar?

Las enfermedades de la vesícula biliar son usualmente causadas por la presencia de cálculos, los cuales son pequeñas piedras compuestas principalmente de colesterol y sales biliares, y se forman en la vesícula o en la vía biliar (conductos que provienen del hígado y se unen a otros conductos de la vesícula y páncreas para terminar en la primera porción de intestino delgado llamado duodeno).

No se sabe exactamente porque algunas personas forman cálculos.

No se conoce alguna medida para prevenir los cálculos.

Estos cálculos pueden obstruir la salida de la bilis de la vesícula, causando su inflamación y produciendo dolor abdominal agudo, vómito, indigestión, y ocasionalmente, fiebre.

Si el cálculo obstruye el colédoco, se puede producir ictericia (color amarillo en la piel).



¿Cómo se diagnostican y tratan estas enfermedades?

El ultrasonido (ecografía) es el método más usado para encontrar los cálculos.

En pocos casos más complejos, otros exámenes con rayos-x pueden ser usados para evaluar la vesícula. También se solicitan ciertos estudios de laboratorio que nos dan un reflejo de la función del hígado.

Los cálculos no son expulsados por sí mismos. Algunos pueden ser manejados temporalmente con drogas o con dietas especiales, para suspender la absorción de grasa. Este tratamiento tiene a corto tiempo una baja tasa de éxito y los síntomas continuarán hasta que la vesícula se extirpe.

La extracción quirúrgica de la vesícula biliar es el tratamiento más reconocido a través del tiempo y seguro para la patología de la vesícula biliar.



¿Qué preparación es requerida?

Antes de la cirugía, usted debe permanecer en ayuno de líquidos y sólidos desde la media noche del día anterior.

Usted debe bañarse la noche anterior o en la mañana de la cirugía.

Algún examen preparatorio puede ser requerido de acuerdo a su condición médica.

Si toma alguna medicación diariamente, discuta con su cirujano si él desea que tome alguna medicación en la mañana de la cirugía con un sorbo de agua. Si usted toma aspirina, adelgazantes de la sangre o medicación para artritis, usted necesita discutir con su cirujano el tiempo apropiado para suspender estas drogas antes de la cirugía.



¿Cómo se realiza la extracción laparoscópica de la vesícula biliar (Colecisetctomía)?

Bajo anestesia general o regional, el paciente va estar dormido durante la cirugía.

Usando una cánula (tubo delgado) el cirujano entra al abdomen en la región del ombligo.

Un laparoscopio (un fino telescopio) conectado a una cámara especial es introducido a través de la cánula, dando al cirujano una imagen magnificada de los órganos internos del paciente sobre una pantalla de televisión.

Otras cánulas son insertadas para permitirle al cirujano separar delicadamente la vesícula de sus adherencias y extraerla a través de una de las aperturas.

Muchos cirujanos realizan una radiografía, llamada colangiografía, para identificar cálculos que pueden estar localizados en la vía biliar o asegurar que las estructuras anatómicas han sido identificadas.

Si el cirujano encuentra uno o más cálculos en el colédoco, él puede extraer(los) usando un endoscopio especial, puede decidir extraerlos después usando otro procedimiento mínimamente invasivo o puede convertirla a una cirugía abierta con el objeto de extraer todos los cálculos en esta cirugía.

Después de que el cirujano ha extraído la vesícula, las pequeñas incisiones son cerradas con un punto o dos, o con una cinta quirúrgica.

También es posible realizar ésta cirugía a través de una solo incisión en el ombligo, se conoce como cirugía de un solo puerto.



¿Qué ocurre si la cirugía no se puede realizar por medio de la laparoscópica?

En un número pequeño de pacientes el método laparoscópico no es posible por la incapacidad de visualizar o manejar los órganos efectivamente. Cuando el cirujano decide que es más seguro convertir la cirugía laparoscópica a cirugía abierta, esto no es una complicación. Esta decisión significa buen juicio quirúrgico. Algunos factores que aumentan el riesgo de conversión a cirugía abierta, incluyen la obesidad, antecedentes de cirugías abdominales previas que causan cicatrices densas, o sangrado durante la cirugía. La decisión de ejecutar un procedimiento abierto es una decisión de juicio realizada por su cirujano antes o durante la cirugía. La decisión de convertir a cualquier procedimiento abierto es basada estrictamente en la seguridad del paciente.



¿Cuánto tiempo permanecerá en el hospital?

La mayoría de los pacientes regresan a su hogar el mismo día de la colecistectomía laparoscópica. Algunos pacientes permanecerán uno o más días, de acuerdo al juicio del cirujano.



¿Cuándo puede regresar a trabajar?

La mayoría de los pacientes pueden regresar a trabajar dentro de siete a catorce días después del procedimiento laparoscópico. Por supuesto, esto depende de la naturaleza de su empleo. Pacientes con trabajos administrativos o de escritorio usualmente retornan en pocos días, mientras los que tienen trabajos manuales o que tienen que levantar objetos pesados pueden demorarse un poco más. Algunos pacientes pueden requerir más tiempo para retornar a sus actividades laborales.



¿Usted tendrá una gran cicatriz?

No. Usando las técnicas laparoscópicas, el cirujano puede evitar una gran incisión, dejando al paciente solo con tres o cuatro pequeñas cicatrices. En algunos casos se puede realizar el procedimiento a través de una sola incisión en el ombligo.



¿La cirugía laparoscópica de la vesícula es segura?

Numerosos estudios médicos muestran que la tasa de complicaciones de la cirugía laparoscópica de vesícula es comparable a la tasa de complicaciones de la cirugía tradicional de la vesícula cuando se realiza por un cirujano adecuadamente entrenado.



¿Existen riesgos relacionados a la colecistectomía laparoscópica?

Existen riesgos relacionados a cualquier clase de operación, la gran mayoría de los pacientes de colecistectomía laparoscópica experimentan pocas o ninguna complicación, y rápidamente retornan a sus actividades normales. Es importante recordar que antes de someterse a cualquier tipo de cirugía (bien sea laparoscópica o abierta), usted debe preguntar a su cirujano a cerca de su experiencia y entrenamiento. Los riesgos de colecistectomía laparoscópica son menores que los riesgos de dejar una condición sin tratamiento.



Las complicaciones de la colecistectomía laparoscópica son infrecuentes, pero pueden incluir sangrado, infección, neumonía, coágulos de sangre o problemas cardiacos. Una lesión inadvertida de una estructura aledaña a la vesícula, como el colédoco o el duodeno puede ocurrir y puede requerir otro procedimiento para repararla. Han sido descritas fugas de bilis al abdomen proveniente de los conductos que llevan la bilis desde el hígado hasta el duodeno.



¿Qué ocurre después de la cirugía de la vía biliar?

La extracción de la vesícula biliar es una cirugía abdominal mayor y cierta cantidad de dolor se puede sentir. La náusea y el vómito no son infrecuentes.

Los pacientes abandonan el hospital el mismo o al otro día de la cirugía laparoscópica de la vesícula biliar.

Iniciarán una dieta sin grasas las primeras semanas y posteriormente integrarán de manera progresiva las grasas a la dieta.

La actividad depende de cómo el paciente se sienta. El caminar es aconsejado. Los pacientes pueden retirarse sus vendajes y bañarse al día siguiente de la cirugía.

Los pacientes probablemente serán capaces de regresar a sus actividades normales dentro de una semana, incluyendo, conducir carro, subir escaleras, levantar objetos livianos y trabajar.

En general, la recuperación es progresiva desde cuando el paciente retorna a su hogar.

La presencia de fiebre, color amarillo en los ojos o la piel, empeoramiento del dolor abdominal, distensión, nausea y vómito persistente, o drenaje por alguna de las heridas son indicaciones de que alguna complicación puede haber ocurrido. Usted debe contactar a su cirujano en estas circunstancias.

Normalmente se realiza una consulta de vigilancia a la semana de la cirugía, aún si su postoperatorio ha cursado sin problemas.



¿La extracción laparoscópica de la vesícula es la indicada para usted?

 

Aunque hay muchas ventajas de la laparoscopia, el procedimiento puede no ser apropiado para algunos pacientes quienes han tenido cirugías previas abdominales o quienes tienen alguna condición médica previa. A través de una evaluación hecha por su médico personal, y consultando un cirujano general con entrenamiento en laparoscopia, se puede determinar si la extracción laparoscópica de la vesícula es apropiada para usted.

Cirugía convencional (abierta) y laparóscopica (mínima invasión)

 

¿Qué es la cirugía laparoscópica?

La cirugía laparoscópica o “mínimamente invasiva” es una técnica especializada para realizar cirugía.

En la cirugía tradicional “abierta”, el cirujano usa una sola incisión para entrar al abdomen. La cirugía laparoscópica usa varias incisiones de 0.5 a 1 cm. Cada incisión se denomina “puerto”. En cada puerto se inserta un instrumento tubular conocido como trocar. Durante el procedimiento, a través de los trocares se pasan instrumentos especializados y una cámara especial llamada laparoscopio. Al iniciar el procedimiento, el abdomen se infla con gas llamado dióxido de carbono para proporcionar al cirujano un espacio de trabajo y visibilidad. El laparoscopio transmite imágenes de la cavidad abdominal a los monitores de video de alta resolución del quirófano. Durante la operación, el cirujano observa las imágenes detalladas del abdomen en el monitor. El sistema permite que el cirujano realice las mismas operaciones que la cirugía tradicional pero con incisiones más pequeñas.

 

En ciertos casos, el cirujano puede elegir utilizar un dispositivo llamado puerto único a través del cual se introducen distintos instrumentos y se utiliza una sola incisión.

 

¿Cuáles son las ventajas de la cirugía laparoscópica?

En comparación con la cirugía tradicional abierta, los pacientes sienten menos dolor, tienen un período de recuperación más breve y hay menos cicatrización con la cirugía laparoscópica.

 

¿Qué tipo de operaciones puede realizarse con la cirugía laparoscópica?

La mayoría de las cirugías intestinales puede realizarse con la técnica laparoscópica.

 

¿Qué tan segura es la cirugía laparoscópica?

La cirugía laparoscópica es tan segura como la cirugía tradicional abierta. Al iniciar una operación laparoscópica, se inserta el laparoscopio a través de una incisión pequeña y cercana al ombligo. El cirujano inspecciona primero el abdomen para determinar si es seguro realizar una cirugía laparoscópica. Si hay una gran inflamación, o si el cirujano encuentra otros factores que impiden ver claramente las estructuras, puede tener que hacer una incisión más grande para terminar la operación de manera segura.

 

Toda cirugía intestinal implica un cierto riesgo, tal como complicaciones relacionadas con la anestesia y hemorragias o complicaciones de infección. El riesgo de toda operación lo determina en parte la naturaleza de la operación específica. La salud general de la persona y otros problemas médicos también son factores que aumentan el riesgo de cualquier operación. Usted debe hablar con el cirujano acerca de su riesgo en particular para alguna operación.